Federico Benvenuto, de 34 años, fue uno de los 1.700 presos que con la excusa del coronavirus ya recibieron el beneficio de la prisión domiciliaria y dejaron temporalmente las unidades penitenciarias. Ayer salió de la cárcel de Marcos Paz. Su tiempo fuera de las celdas, sin embargo, fue efímero. Esta tarde, la Policía de la Ciudad lo encontró robando un comercio de Almagro y lo detuvo.

Apenas unas horas después de que la Sala III de Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional aprobase su salida de la Unidad 2 del penal bonaerense, Benvenuto volvió a delinquir. Cerca de las 16.20 de hoy, entró a una heladería de avenida Rivadavia y se llevó la recaudación del día.

Minutos más tarde, dos efectivos de la fuerza porteña que circulaban por la zona observaron al delincuente correr entre los peatones, dándoles empujones, lo cual les llamó la atención. Los oficiales lo persiguieron y lo alcanzaron en la intersección de las calles Yatay y Lezica.

La sorpresa llegó al momento de identificarlo: los oficiales encontraron en uno de sus bolsillos un oficio donde figuraba que ayer había sido liberado de la cárcel de Marcos Paz por el Tribunal de Casación.También tenía 620 pesos en efectivo que había robado de la heladería.

Al consultarle por esto, Benvenuto increpó a los uniformados, y aseguró que le habían dado la libertad para evitar la propagación de la pandemia del COVID-19.Mientras era arrestado, el detenido gritaba de forma irónica: “Qué me importa que me lleven preso, ayer salí del penal de Marcos Paz por el coronavirus. Llevame, igual mañana me voy de nuevo”.

Fuente: Infobae

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