En pleno aislamiento por el coronavirus, a varios ex les agarró nostalgia al recordar lo que se vive en el día a día en el club y, como lo reconoció Pisculichi, se lamentan por haberse ido. Son varios los que sueñan con regresar…
“De River no hay que irse nunca”, se lamentó por estas horas Leonardo Pisculichi en una charla con TNT al recordar cuando tras haber perdido su lugar decidió rescindir su contrato, lo que derivó en que el primer 10 del ciclo Gallardo se quedara sin jugar durante seis meses. Por eso hoy, mientras milita en el Burgos de la Segunda División B de España, Piscu añora lo vivido en Núñez. Y su testimonio se suma al de otros ex que a la distancia no pueden ocultar sus deseos de volver al club donde forjaron hermosos recuerdos.
“En cada receso pienso en volver a River”, le dijo Sebastián Driussi, actualmente en el Zenit, a Olé. Matías Kranevitter, otro de los hijos pródigos del club y ahora en el Monterrey, también expuso que “las ganas de regresar y de que me vuelva a dirigir Gallardo están siempre”. Saracchi se les suma cada vez que puede. Y siguen las firmas. Casos, todos ellos, que no son aislados sino que marcan una tendencia que se volvió uno de los lemas de esta dirigencia: el sentido de pertenencia es enorme.
