El presidente, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciaron este lunes un paquete de bonos para reforzar los ingresos de monotributistas, trabajadores informales y jubilados, en un intento por compensar parte de la caída generada por el alza de la inflación.

El ministro confirmó además que, para financiar el bono, el Gobierno planea imponer un nuevo impuesto. En palabras de Guzmán, “un mecanismo para poder capturar parte de la renta inesperada producto no de inversiones, sino del shock que implica la guerra en Ucrania”.

Los bonos para los trabajadores se pagarán en dos cuotas mensuales de 9000 pesos y no en un sólo aporte, detalló Guzmán.

Para los jubilados el aporte sería de 12.000 pesos, que se sumarán a los $6000 que ya cobraron.

“Excepcional”, fue una de las primeras palabras que pronunció Guzmán al iniciar su presentación en el salón Blanco de la Casa Rosada. “Tiene como objetivo evitar que este shock que está sufriendo la economía argentina y mundial tenga consecuencias desigualadoras”, advirtió.

“Las dos cuotas [de $9000 para los trabajadores activos] serán pagadas en los meses de mayo y junio”, agregó el ministro. “Los jubilados y jubiladas que reciban hasta dos jubilaciones mínimas recibirán un bono de $12.000 pesos en mayo”,  completó.

El otro capítulo de anuncio incluye la necesidad de financiar los bonos. Allí se centra la expectativa sobre la implementación de un nuevo impuesto en torno a la “renta inesperada” que, según argumenta el Gobierno, tuvieron algunos sectores. No se trata solo del campo, como se especuló tras la entrevista que dio el ministro el lunes. Será más amplio confirmó hoy Guzmán.