El niño correntino que recibió hace unos días el medicamento más caro del mundo tras una larga lucha comienza a tener los primeros cambios positivos tras la infusión. Los padres aseguraron que tiene más fuerza y realiza movimientos que antes no podía.

Tras la batalla judicial a la que se enfrentaron los padres de Nicolás Garau, lograron que el Estado y la obra social se hagan cargo de la compra de este medicamento, para garantizar que Nico reciba su medicación antes de los dos años.

“Nicolás está bien, pasaron pocos días y notamos algunos cambios como la fuerza que tiene en su tronco y otros movimientos. Lo demás es cuestión de kinesiología, después de que llegamos lo dejamos descansar unos días porque estaba molesto por todo lo que pasó. La medicación es fuerte, además de los pinchazos que recibió y ahora está volviendo a ser el Nico que era antes”, indicó su madre, Mayra Machuca, en diálogo con El Litoral.

Con respecto a la evolución del pequeño que padece Atrofia Muscular Espinal (Ame), la mujer contó que su hijo continúa con sesiones de kinesiología y estuvo bien e hizo todos los ejercicios en el día de ayer.

“Lo único que los valores hepáticos fueron elevados el viernes, nos dijeron eso pero que vamos bien. Todos los viernes hacemos una extracción y el médico decide si le sube la dosis de corticoides o no, por el momento se mantiene con las mismas medidas del día de la infusión que es 2,5 miligramos”, indicó Machuca. Además aseguró: “Nosotros vemos que tiene movilidad, él antes no lograba agacharse y ahora puede hacerlo y vuelve. Es un proceso largo y depende de nosotros con los trabajos sabemos que tenemos que ir de a poco”. Asimismo, indicó que todavía no caen con todo lo que pasó su familia y que el trato que tuvieron en Buenos Aires fue excelente, destacando a los médicos, enfermeros y hasta el personal de limpieza del lugar