Ramón Pereyra convive con su esposa y hoy visitó 35 casos de los 45 vecinos aislados de la localidad para analizar su evolución. El padre y también abuelo, destacó que su tarea es “distinta” y se establece de acuerdo a las necesidades de la ciudadanía.
“Las visitas a los domicilios empezaron cuando inició la pandemia, en coordinación con las autoridades del Hospital de San Roque empezamos con dos o tres y llegamos a visitar hasta 48 personas por día”, ratificó Ramón en diálogo exclusiva con La Tarde Menos Pensada y agregó que actualmente hay 45 domicilios aislados en San Roque, que también se establecen controles telefónicos y que él verifica su evolución en los domicilios.
El hombre apasionado por su profesión también realizó las tareas de seguimiento en otras problemáticas como la del dengue y también en inundaciones. Además, reconoció que la asistencia a los aislados es una tarea “distinta” y recordó que en algunas peregrinaciones de la Virgen de Itatí asistió a los peregrinos: “Realicé algunos masajes para que las personas sigan, cuando no dan más y luego de la asistencia siguen, te llena el alma de alegría y lo mismo pasa ahora cuando la persona cumple con el proceso de la cuarentena”.
“Yo creo que, con las medidas preventivas de alcohol en gel, el barbijo y la distancia es difícil que se establezca un contagio”, explicó el correntino y remarcó: “Si contraigo el virus, hay que lucharla, mi familia está preocupada, pero tengo todos los recaudos posibles”. “Transitando en bicicleta le brindas más privacidad al paciente, el transporte o una ambulancia del hospital puede alertar en los vecinos y en bicicleta capaz ni se enteran”, ratificó.
Fuente: https://www.radiodos.com.ar/63833-me-llena-el-alma-de-alegria-la-historia-del-enfermero-correntino-que-visita-pacientes-infectados-de-covid-19-en-bicicleta
