Miguel Verón es un correntino que hace 32 años vive en Lanzarote, dentro de Las Palmas de Gran Canaria, ese paradisíaco archipiélago español que sin embargo está más cerca de África.

En ese concurrido enclave turístico del mar español, el correntino trabaja de taxista, pero la crisis sanitaria tiene parada su actividad y por el momento recibe un subsidio del Gobierno. 

Su larga estadía en Europa comenzó cuando terminó la secundaria y en julio de 1988 decidió visitar a su papá, separado de su mamá, que ya residía en el viejo continente. 

Lanzarote tiene una superficie de 845,94 km² es la cuarta isla más extensa del archipiélago y tiene unos 152 mil habitantes. «Es una isla pequeña de 70 kilómetros de largo por 40 de ancho», describe el correntino. 

El viaje a ese lugar rodeado de playas lo enamoró y decidió echar raíces. «Si bien es el mismo idioma, las costumbres son diferentes, por lo que en un principio me costó adaptarme», contó en una llamada de WhatsApp con un acento que ya no es correntino.

Verón está casado, tiene un hijo de 19 años y una hija de 14, y vive en una casa ubicada por la calle Regaliz. Estacionado allí, un Mercedes Benz que hacía de taxi en Lanzarote aunque la pandemia lo frenó.

«Desde marzo que no viene nadie, está todo parado desde que comenzó la pandemia», indicó sin olvidarse de anotar que esa zona de España vive exclusivamente del turismo: «No hay empresas ni industrias, es todo hoteles, casi el 50% no tiene trabajo», afirmó. 

Fuente: EL Litoral- https://www.ellitoral.com.ar/corrientes/2020-7-30-15-43-0-la-vida-de-un-correntino-en-espana-es-taxista-pero-la-pandemia-lo-dejo-sin-trabajo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *